ITS: hablar de salud sexual también es cuidarnos

Durante mucho tiempo, las infecciones de transmisión sexual estuvieron rodeadas de silencios, prejuicios y vergüenza. Sin embargo, hablar de ellas con información clara es una de las principales herramientas que tenemos para prevenirlas. Y los datos oficiales muestran que siguen representando un importante desafío para la salud pública en Argentina.
Las infecciones de transmisión sexual (ITS) son aquellas que pueden transmitirse principalmente a través de relaciones sexuales vaginales, anales u orales. Entre las más conocidas se encuentran la sífilis, el VIH, el virus del papiloma humano (VPH), la gonorrea, la clamidia y algunas hepatitis virales.
Uno de los aspectos más importantes —y quizás menos conocidos— es que una persona puede tener una ITS y no presentar ningún síntoma. Por eso, sentirse bien o no observar cambios en el cuerpo no necesariamente significa que no exista una infección.
Cuando aparecen síntomas, pueden incluir secreciones genitales diferentes de las habituales, ardor o dolor al orinar, lesiones, llagas o verrugas en la zona genital, picazón, dolor durante las relaciones sexuales o molestias en la parte baja del abdomen. Ante cualquiera de estas situaciones, la consulta con un profesional de la salud es fundamental.
Las cifras en Argentina
Los registros oficiales permiten dimensionar la situación. Según el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS 2.0), durante 2025 se notificaron 46.799 casos de sífilis en población general, con una tasa de 117,2 casos cada 100.000 habitantes.
El informe del Ministerio de Salud señala además que el aumento de la sífilis viene registrándose en Argentina desde hace aproximadamente 15 años. En 2025, las personas de entre 15 y 39 años concentraron el 76% de los casos, mientras que el grupo de 20 a 24 años presentó una tasa de incidencia de 290,6 casos cada 100.000 habitantes.
Existe, además, otra cifra oficial publicada por el propio Ministerio de Salud: una comunicación específica sobre sífilis informa 55.183 diagnósticos durante 2025, el número más alto de los últimos cinco años. Esa publicación señala que representa un incremento del 71% respecto del período 2020-2024.
¿Quiénes pueden contraer una ITS?
Cualquier persona sexualmente activa puede estar expuesta. La edad, el género, la orientación sexual o estar en pareja estable no constituyen por sí mismos una protección.
El riesgo está relacionado principalmente con las prácticas sexuales, el uso o no de métodos de barrera, la realización de controles y el acceso a información y atención sanitaria.
Por eso también es importante abandonar la idea de los llamados “grupos de riesgo”. Es más adecuado hablar de prácticas o situaciones de mayor exposición.
Prevenir también es hacerse controles
El preservativo y el campo de látex reducen considerablemente el riesgo de transmisión de muchas ITS cuando se utilizan correctamente. También existen vacunas que previenen infecciones como el VPH y la hepatitis B.
Pero la prevención no termina ahí.
Realizarse controles periódicos, acceder a testeos, consultar frente a una situación de exposición y poder conversar sobre salud sexual con nuestras parejas también forman parte del cuidado.
En el caso del VIH, además, el tratamiento antirretroviral permite controlar la infección. Cuando una persona mantiene una carga viral indetectable gracias a un tratamiento efectivo, no transmite el VIH por vía sexual. Es el principio conocido como Indetectable = Intransmisible (I=I).
Esto no significa que el tratamiento contra el VIH proteja frente a otras ITS. Una persona con VIH puede adquirir otras infecciones, como sífilis, gonorrea, clamidia o hepatitis B.
Muchas ITS pueden tratarse y algunas pueden curarse completamente. Otras pueden controlarse con tratamientos que permiten llevar una vida saludable. El diagnóstico temprano, además, ayuda a evitar complicaciones y nuevas transmisiones.
Información en lugar de miedo
Hablar de sexualidad todavía puede resultar incómodo. Y cuando aparecen el miedo o la vergüenza, muchas veces también se posterga la consulta médica.
La educación sexual y el acceso a información confiable no promueven conductas de riesgo: permiten tomar decisiones más seguras sobre nuestro propio cuerpo.
La salud sexual forma parte de la salud integral. Preguntar, consultar, testearse y cuidarse nunca debería ser motivo de vergüenza.
Los números muestran que las ITS continúan siendo un problema sanitario relevante en Argentina. Pero detrás de cada estadística hay personas que necesitan información, acceso al diagnóstico y atención adecuada.
La prevención no consiste solamente en evitar una infección. También significa poder hablar de sexualidad sin prejuicios, consultar a tiempo y acceder a las herramientas disponibles para cuidar nuestra salud y la de los demás.
EN NÚMEROS
46.799casos de sífilis notificados en población general durante 2025.
117,2casos de sífilis cada 100.000 habitantes.
76%de los casos de sífilis correspondieron a personas de 15 a 39 años.
140.000personas viven con VIH en Argentina, según estimaciones oficiales.
13%de las personas que viven con VIH desconoce su diagnóstico.
6.900nuevos diagnósticos de VIH se notifican en promedio cada año.
71.000personas reciben tratamiento antirretroviral en el sistema público.
La próxima semana: Sífilis: una infección que volvió a crecer y que muchas veces pasa desapercibida.




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