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El oro argentino rumbo a Londres: dos gobiernos, toneladas de reservas y una historia con zonas oscuras

En 2017, durante el gobierno de Mauricio Macri, el Banco Central proyectó trasladar a Londres unos US$462 millones en lingotes. Siete años después, bajo Javier Milei, el BCRA volvió a sacar oro del país. Esta vez la operación alcanzó, según la Auditoría General de la Nación, unas 37 toneladas. Qué se sabe, quiénes tomaron las decisiones y para qué se llevaron una parte de las reservas argentinas al exterior.



El oro argentino viajó a Londres en una historia que atraviesa distintos gobiernos y diferentes políticas económicas. Pero dos episodios sobresalen: el ocurrido en 2017, cuando Federico Sturzenegger presidía el Banco Central durante el gobierno de Mauricio Macri, y el iniciado en 2024, ya con Javier Milei en la Presidencia, Santiago Bausili al frente del BCRA y Luis Caputo como ministro de Economía.

Aunque ambas operaciones tuvieron como argumento transformar lingotes inmovilizados en activos capaces de generar rendimiento, existe una diferencia fundamental: del episodio de 2017 está ampliamente documentada la decisión y el proyecto de enviar el oro, pero hay controversias sobre cuánto finalmente salió; en 2024 el propio Banco Central terminó reconociendo oficialmente que las transferencias se realizaron.


2017: Sturzenegger y US$462 millones en lingotes

En septiembre de 2017 se conoció que el Banco Central presidido por Federico Sturzenegger planeaba enviar al exterior aproximadamente 11 toneladas de oro, valuadas entonces en unos US$462 millones.

El destino informado era Londres, uno de los principales centros mundiales para la negociación y custodia de oro.

La operación no fue solamente una versión periodística. Llegó al Congreso.

El 4 de octubre de 2017 ingresó en Diputados el expediente 5348-D-2017, solicitando al gobierno de Macri información sobre el envío de lingotes por US$462 millones que quedarían bajo custodia en el Reino Unido. Los legisladores reclamaron conocer contratos, costos, beneficios y riesgos.

El propio proyecto parlamentario señalaba que la intención atribuida al BCRA era realizar operaciones de carry trade: colocar o alquilar el oro en los mercados internacionales y reinvertir el producido para obtener rentabilidad.

Otro pedido de informes preguntó específicamente qué recaudos se habían tomado para impedir que el oro argentino pudiera ser embargado por acreedores en tribunales extranjeros.


Un oro que había llegado al país durante el kirchnerismo


La historia tenía una particularidad.

Los aproximadamente 11.000 kilos involucrados habían sido adquiridos durante la administración anterior del Banco Central. Las reconstrucciones de la época vinculan las barras con una compra realizada en 2012, cuando Mercedes Marcó del Pont presidía el BCRA durante el segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

La operación había rondado los US$400 millones.

Uno de los motivos para mantener físicamente aquel oro en Argentina era exactamente el inverso del que posteriormente utilizaría Sturzenegger: reducir la exposición de las reservas argentinas a eventuales embargos en el extranjero.


Otro problema era que aquellas barras necesitaban adecuarse o certificarse para operar con facilidad bajo los estándares internacionales del mercado londinense. La intención de Sturzenegger era convertir ese oro físico en un activo más fácilmente negociable.

Una investigación periodística de septiembre de 2017 describía concretamente el proyecto: 11.000 kilos, US$462 millones y Londres como destino, transportados por vía aérea.


2024: Milei vuelve a sacar el oro


Siete años después ocurrió algo mucho más grande.

Durante el gobierno de Javier Milei, con Santiago Bausili presidiendo el Banco Central y Luis Caputo como ministro de Economía, comenzaron nuevos movimientos de lingotes desde las bóvedas del BCRA.

Las primeras alarmas aparecieron en junio y julio de 2024.

El diputado y dirigente bancario Sergio Palazzo pidió explicaciones al Central ante versiones sobre movimientos realizados los días 7 y 28 de junio, preguntando incluso por la participación de una empresa transportadora y de British Airways en el traslado.

Caputo terminó reconociendo la operación.

Su explicación fue que tener el oro guardado físicamente dentro del Banco Central equivalía a mantener un activo sin utilizar. Depositado en una plaza financiera internacional, en cambio, podía producir un rendimiento.

Pero el dato decisivo llegó el 2 de septiembre de 2024.

Ese día el propio Banco Central reconoció oficialmente que había completado “transferencias de parte de sus reservas en oro entre sus diferentes cuentas”.

El BCRA las denominó operaciones de “rebalanceo” y aseguró que no modificaban la cantidad total de oro propiedad del Central. En ese momento, el conjunto de las reservas de oro estaba valuado en aproximadamente US$4.981 millones.


¿Cuánto se llevaron?


Este es uno de los puntos que permanecieron bajo secreto.

El BCRA nunca publicó un listado completo informando:

fecha – vuelo – cantidad de barras – peso – destino – institución depositaria – seguro – costo – rendimiento.

Sin embargo, posteriormente apareció una cifra mucho más importante.

En octubre de 2025, el presidente de la Auditoría General de la Nación, Juan Manuel Olmos, informó que la AGN estaba auditando 37 toneladas de oro que el Banco Central había enviado a Londres.

Además denunció que la auditoría encontraba dificultades porque el BCRA se negaba a proporcionar determinados detalles alegando confidencialidad y seguridad de las reservas.

Estamos hablando de aproximadamente 37.000 kilos de oro.


¿Por qué Inglaterra?


Londres no fue elegido casualmente.

Es uno de los principales centros financieros del mercado mundial del oro. Allí un banco central puede hacer con sus lingotes algo que resulta mucho más difícil manteniéndolos inmovilizados dentro de una bóveda en Buenos Aires.

Puede colocarlos, prestarlos, utilizarlos como garantía, realizar un swap, obtener dólares contra ellos o generar algún rendimiento.

Ese fue, esencialmente, el argumento utilizado tanto para justificar el proyecto de Sturzenegger en 2017 como por Caputo y el BCRA en 2024.

Pero existe una contracara.

Cuando el oro está físicamente dentro del territorio argentino se encuentra sometido a jurisdicción argentina. Cuando se deposita en otro país aparece un riesgo adicional: la jurisdicción extranjera y eventuales litigios de acreedores.

No casualmente, ya en 2017 los diputados habían preguntado al gobierno de Macri qué garantías existían contra un eventual embargo.


Dos operaciones y una pregunta todavía abierta


La comparación permite reconstruir una continuidad interesante:

Gobierno

BCRA

Año

Cantidad involucrada

Mauricio Macri

Federico Sturzenegger

2017

proyecto de unas 11 toneladas, US$462 millones

Javier Milei

Santiago Bausili

2024

unas 37 toneladas, según la AGN

En ambos casos el argumento fue similar: hacer productivo un activo que permanecía inmovilizado en las bóvedas argentinas.

Pero existe una diferencia documental importante. Sobre 2017 tenemos evidencia contundente del proyecto, pedidos parlamentarios y detalles de la operatoria prevista, aunque persiste una discusión sobre su ejecución completa. En el caso de 2024, el traslado al exterior está reconocido oficialmente por el propio Banco Central, aunque el BCRA evitó publicar la cantidad, los destinatarios y las condiciones particulares de la operación.

Y allí aparece quizá la pregunta más importante.

El problema no es solamente dónde está físicamente el oro argentino, sino qué se está haciendo con él.

Si las 37 toneladas permanecen simplemente depositadas, si producen intereses, si fueron prestadas, si respaldan alguna operación financiera, cuánto costó trasladarlas y asegurarlas y bajo qué jurisdicción pueden ser reclamadas son cuestiones que deberían surgir de la auditoría.

Porque los lingotes pueden estar en Buenos Aires, Londres o cualquier otra plaza financiera, pero mientras continúen formando parte de las reservas del Banco Central siguen siendo, en términos patrimoniales, oro de la República Argentina.

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